Qué tonta que una es

Desayuno sandwich o cereal y a veces el pan se quema, aveces todo se embarra de queso, soy torpe. Pero cuando pasan estas cosas una recuerda aquellas duchas en compañía, el calor sobre el agua fría y dos pieles que se rosan. Todas hemos sido esa mujer que no está sola, que termina buscando el consuelo solitaria. Consuelo que termina por ser suficiente, con todo lo triste que eso es. Para una a veces es suficiente desayunar sola, caminar con el único sonido de nuestros zapatos. Nuestras manos que de tan expertas siempre aburren, viejas eruditas. Es necesario el roce eléctrico de la torpeza, de la timidez. Que nuestros deseos se sometan a algún otro que busque en nosotros los suyos y de tanta decepción al no encontrarlos divise los nuestros bajo este oceano de pasiones. Yo soy tontita, torpe y por ahora sola.

~ por josefinablancas en Febrero 21, 2008.

Una respuesta to “Qué tonta que una es”

  1. El ser maricón no nos hace mejores.

    http://sinblancaporelmundo.wordpress.com/2008/02/23/maricones-sectarios/

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