Humildes lectores… humildes disculpas.
-Josefina ¿por qué dejaste el blog?
Me preguntó una amiga una vez. La respuesta real hubiera sido “porque me cansé de ver que no te agradaba y no servía para atraerte. Ahora que compartimos el albiros de vez en vez no tiene sentido”. Pero ustedes deben conocer como es una, muchas son una. Y le contesté de manera mucho más práctica y elegante.
-Niña, francamente me cansan los blogs, siempre son un Queridodiario lanzados al público con miras de aplauso no merecido.
Calló y yo también.
Seamos cursis un segundo y citemos “Me gusta cuando callas….” y de nuevo el alba.

Excelente, que alivio para el mundo blogueril que pienses así. Al final, nadie hablará de nosotros.